Es el tipo de acero inoxidable más utilizado a nivel mundial, se caracteriza por un contenido de cromo del 18 al 20% y de níquel del 8 al 12%, elementos que forman una capa pasiva en la superficie que protege el material y es el factor determinante de su resistencia a la corrosión. Entrega una protección mecánica superior al aluminio, terminación durable en ambientes húmedos o industriales moderadamente agresivos, y larga vida útil sin mantención.